Quizás el mayor regalo que podemos dar a otro ser humano es el desapego. 
El apego, incluso aquello que se imagina que es desinteresado, 
siempre pone alguna carga sobre la otra persona. 
¿Cómo aprender a amar de una manera ligera y aireada sin carga? 
May Sarton


En algún momento, la manera en que pensabas cómo iba a salir todo, se derrumbará y quedará hecho cenizas. Las puertas al derrumbe del ego se abrirán y todo lo que permanece es tu crudo corazón ardiente.

La naturaleza de la forma es de nacer, bailar, jugar y luego volver a lo desconocido. Esto no es una especie de error cósmico, sino la manera en que son las cosas - de creatividad, inteligencia y una reflección del flujo universal.

Las relaciones, el trabajo, la familia, los amigos, nuestra salud... ideas sobre nosotros mismos, los demás, y el mundo. Lo que pensábamos ofrecería un significado y un propósito continuo. Ahora reorganizándose ante nosotros, deseando ser re-escritos de manera más integrada, cohesiva y compasiva.

Incluso hasta de lo que estábamos tan seguros hace unos días - las grandes realizaciones, descubrimientos y percepciones sobre quiénes somos, lo que es más verdadero, lo que proporcionará una paz duradera...ya no es tan convincente. El temblor ha regresado. Un sueño ha desaparecido y aún no ha sido reemplazado por una nueva visión. Pero dentro de los fragmentos del mundo roto, la vida pura aguarda.

Toda forma debe terminar, saliendo a través de un portal hacia la oscuridad, para que las nuevas formas puedan emerger del crisol del espacio claro. Pero lo que está emergiendo en el vientre del Ahora no se conoce con anticipación, y no está sujeto a nuestras esperanzas, temores o fantasías de control. Aunque la mente luchará contra la naturaleza iracunda de esta verdad, el corazón sabe ...el cuerpo sabe.

Atrévete a ver que la muerte de la forma está llena de partículas en erupción con vida, con magia, y con la fragancia de lo sagrado. Puedes relajarte en el centro mismo de la jornada de la muerte-renacimiento, y descansar dentro del núcleo de las contradicciones. Aquí, el caos y la gloria son uno.

No hay nada más vivo que eso.

No hay nada más sagrado que eso.

No hay nada más seguro que eso.

Matt Licata

Así, la locura del hombre es la cordura del cielo 
y alejándose de toda mortal razón el hombre llega por fin 
a aquel pensamiento celestial que, 
para la razón es absurdo y frenético; y para bien o mal, 
se siente entonces sin compromisos, indiferente como su Dios.
Herman Melville
-Moby Dyck-

Manantiales,
Minas Diamantinas,
Rocíos de Ternura,
Constelaciones Ignotas...
Devastadas por la ceguera.
Geha




Sucede que una misteriosa clase de caos acecha detrás de una fachada de orden, 
y que, sin embargo, en lo más profundo del caos acecha una clase de orden todavía más misterioso
Douglas Hofstaedter 

La meditación no es una evasión, 
es un sereno encuentro con la realidad.
Thich Nhat Hanh.

El universo vegetativo se abre como una flor desde el centro de la tierra, 
en donde mora la eternidad. 
Se expande desde las estrellas hasta el caparazón mundano
y ahí se encuentra con la eternidad de nuevo, 
tanto desde dentro como desde fuera.

William Blake

Yo habito la casa de la posibilidad.
Ella tiene más puertas y ventanas
que la casa de la razón.
Emily Dickinson


Entender y amar son inseparables. 
Si están separados, es un proceso cerebral 
y la puerta a la comprensión esencial permanece cerrada.
Erich Fromm


- Padre, ¿tú crees en fantasmas?
- Oh, sí, hijo mío.
- ¿De verdad? No lo habría imaginado.
- Oh, no… No en los fantasmas de tipo humano, no, en absoluto. Mira hacia arriba, hijo mío y observa el cielo lleno de ellos.
- ¿Las estrellas, papá? No te entiendo.
- Cada estrella es un sol tan grande y tan brillante como el nuestro. Sólo imagínate lo lejos que te tienes que ir para que el sol parezca tan pequeño y tan apagado como una estrella. La luz de las estrellas viaja muy rápido, más rápido que cualquier otra cosa, pero no infinitamente rápido. A la luz le lleva tiempo llegar hasta nosotros. En el caso de las estrellas más cercanas, su luz tarda años en llegar, la luz de otras tarda siglos. Algunas estrellas están tan lejos que su luz tarda eones en llegar hasta nosotros. Para cuando la luz de algunas estrellas llega hasta aquí, ya están muertas. De esas estrellas, solo vemos sus fantasmas.

William Hershell